En Periodista Digital se hacen eco de unas declaraciones de Ferrante para la revista Fortune que son toda una declaración de principios:
El organigrama de una familia del crimen organizado o sindicato refleja la estructura administrativa de una corporación. En el vértice de la pirámide hay un jefe o un director ejecutivo, por debajo de él están el segundo al mando (el jefe de operaciones) y un consejero (consejero general). Luego le siguen los capos (vicepresidentes) y los soldados (empleados de bajo nivel que cumplen las órdenes de los jefes). Al igual que las corporaciones, los grupos criminales confían a menudo en asesores externos.Recientemente el diario El Mundo le ha hecho una entrevista bastante interesante en la que Louis Ferrante se atreve a hablar sobre la morosidad del sistema bancario y da consejos para encontrar trabajo:
En la mafia nunca prestábamos dinero a quien sabías que no podía devolverlo. No como los bancos, que dieron préstamos a gente que sabían que no podían pagar y ahora les están echando a la calle.
Cualquiera puede conseguir un trabajo si está dispuesto a trabajar a comisión. En la mafia siempre vas a comisión. En la vida real la mayoría quiere acomodarse y recibir una nómina fija todos los meses.
Sea como fuere, el simple hecho de que el autor del libro haya pasado de capo mafioso a gurú que da lecciones de economía y gestión otorga una cierta relevancia a su libro. ¿Y por qué no vamos a seguir los consejos de un ex mafioso? Al fin y al cabo, muchas de los políticos más importantes de la democracia española han llegado a su puesto con un desconocimiento total sobre la economía. Louis Ferrante, al menos, tiene experiencia en el sector privado, o algo parecido.










